Un showroom, muchas puertas al mundo
El showroom de Meda es el lugar donde Flexform cobra forma en el espacio y en el tiempo. Diseñado en 1959, sigue representando hoy en día el vínculo entre la empresa, el proyecto y el territorio. Con motivo del sexagésimo aniversario de su construcción, fue sometido a una profunda reforma que ha modernizado sus espacios, manteniendo intacto su carácter identitario.
Junto a la planta de producción, el showroom de la empresa ocupa una superficie de más de 2.000 m² y alberga toda la colección, desde las últimas novedades hasta los productos que han marcado la historia de la marca. Cada espacio está concebido como un hábitat ideal, diseñado para expresar con naturalidad los valores de Flexform –calidad, confort y autenticidad–, junto con esa cultura manufacturera y artesanal que siempre ha definido su identidad. Además de la colección, el espacio alberga también la «materioteca», un archivo en continua evolución dedicado a la investigación sobre materiales: tejidos, pieles, maderas, mármoles, piedras, metales y superficies para interior y exterior. Un lugar de consulta e intercambio donde arquitectos, diseñadores y clientes pueden desarrollar su propio proyecto partiendo de la calidad y la variedad de los materiales disponibles.
Desde Meda, este enfoque se ha extendido progresivamente. En 2022 encontró una nueva expresión en Milán, en la via della Moscova, en el corazón de Brera, con la primera tienda insignia italiana diseñada por ACPV Architects, el estudio de Antonio Citterio y Patricia Viel. Un espacio expositivo distribuido en dos plantas, que presenta una sofisticada combinación de materiales atemporales y elementos contemporáneos, donde cada detalle está pensado para ofrecer un ambiente refinado y funcional, y donde la elegancia se fusiona con la innovación.
El caso de Milán no es un hecho aislado, sino un modelo. Hoy en día, Flexform cuenta con tiendas insignia desde Londres hasta Sídney, desde Shanghái hasta Nueva York, pasando por Singapur y Tokio. Las ciudades cambian, la arquitectura cambia, pero el estilo sigue siendo reconocible. Cada espacio interpreta el contexto en el que se inserta sin renunciar a la misma idea de proporción, confort y acogida.




































